"Y no hubo mediador entre ellos
Ni una palabra Ni un gesto Nada donde pudieran esconderse
Nada donde pudiera esconderse la miseria de él y la de ella”

Y precisamente esa miseria mutua la disfrutaban con la boca llena, se la bebían ávidamente uno al otro. Acariciaron sus cuerpos miserables y cada uno oyó bajo la piel del otro ronronear las máquinas de la muerte. Y supieron que estaban completamente y para siempre entregados el uno al otro; que éste era su último amor y también su más grande amor, porque el último amor es el más grande. El hombre pensó:

"Esto es un amor sin salidas Esto es un amor como un muro."

Y la mujer pensó:

"Lejana quizá en el tiempo pero cercana por su aspecto está la muerte
para nosotros dos ahora —Profundamente hundidos en los sillones
alcanzados los objetivos y las piernas tan contentas que ya no tratan de dar ni un paso
y las manos tan seguras que no buscan ya una caricia
ahora ya sólo esperar hasta que la saliva de la boca se nos convierta en rocío.”

― La vida está en otra parte - Milan Kundera (via almuerzodesnuda)